Este corrector de ojeras de Ani‑K tiene una textura cremosa y ligera que se funde bien con la piel, lo que permite una aplicación fácil y uniforme sin sensación pesada. Su cobertura es media‑alta construible, ideal para disimular ojeras, manchas o pequeñas imperfecciones del rostro, logrando un acabado natural y luminoso que ilumina la mirada. Además, su fórmula es hidratante —lo que ayuda a cuidar la delicada zona del contorno de ojos evitando resequedad— y suele ser apta para todo tipo de piel, incluso pieles sensibles. Finalmente, su duración es buena: el corrector permanece en su lugar varias horas sin cuartearse ni marcar líneas de expresión — perfecto para el día a día o para un maquillaje más elaborado.
