Es un producto diseñado para cuidar la piel tatuada durante la cicatrización: hidrata, protege, calma y ayuda a que el tatuaje cicatrice bien sin perder definición.
Modo de uso:
Limpia suavemente el área tatuada con agua tibia y jabón neutro.
Aplica una capa fina de crema sobre el tatuaje limpio.
Repite 2‑4 veces al día (según el tipo de crema y lo que recomiende tu tatuador).
Una vez cicatrizado, puedes reducir la frecuencia a una vez al día para mantener la piel hidratada.
Beneficios:
Promueve la regeneración de la piel gracias a ingredientes como pantenol o centella asiática.
Hidrata sin obstruir los poros ni “ahogar” la piel.
Ayuda a mantener el color del tatuaje vivo y definido.
Calma la irritación y previene la descamación
